miércoles, 7 de octubre de 2009

Capítulo - 5

Un camaro modelo clásico se detiene frente a la entrada VIP de Club Sensaciones, edificio que se destaca de sus deteriorados vecinos porque es el único que muestra "señales de vida". Un empleado de valé parking con un name tag en la camisa que dice - Charlie - abre la puerta y del interior sale Troche, un muchacho como en sus 30, rubio de pelo riso largo, atlético y una pantalla, vestido de manga larga y pantalón de vestir. Él le da un billete de cinco dólares al empleado, quien se monta en el auto y acelera para estacionarlo. Troche no se molesta en hacer la larga fila. Los bouncers lo saludan en confianza, le pasan un detector de metales por encimita y lo dejan entrar.
Luego de pasar una espesa cortina de humo de cigarrillo ve al fondo la tarima donde una bella rubia baila desnuda para el deleite de una docena de caballeros. Él va directo a la barra, sin desviar su mirada a las chicas semidesnudas que van y vienen y le dice al Bartender.
- Necesito hablar con Félix.
El Bartender le señala con la mano para que espere y sale por la parte de atrás de la barra.
- ¡Y ahora ante ustedes, la sensacional Zahíra! - anuncia el DJ.
Troche mira hacia la tarima al fondo del salón donde una joven de piel blanca y pelo negro largo salvaje, cubierta solamente por siete velos, seduce al público que rodea el redondel, al ritmo de una sensual danza egipcia. De aperitivo se desplaza de hombre en hombre, antes de pasar al próximo revela un muslo con una tirita donde le ponen su propina. Luego de terminar el círculo, se posisiona en el centro de la tarima, torciendo su cuerpo como culebra y lentamente se suelta los velos y los deja caer al suelo, quedando totalmente desnuda excepto por mini gistro que le cubre lo indispensable del área vaginal, y la tirita en el muslo derecho. Ella se agarra del tubo y roza su cuerpo con movimientos sugestivos que insitan a los caballeros que le pitan excitados.
Entonces ella va de cliente en cliente, baila un minuto frente a sus ojos, les restriega los senos, las piernas y las nalgas, en la cara. A cambio, cada cual le deja varios pesitos en la tirita. Como si se tratara de un gesto de amor, ella le sonríe, le da las gracias y le da un beso en la frente, para continuar con el próximo. La música comienza a desvanecerse justo cuando termina con el último caballero que rodea la tarima. Ella regresa al centro de la tarima, le tira besos y sonrisas a todos los varones, agarra la bata. La danza culmina y las luces se apagan. Los aplausos de los caballeros retumban por varios segundos. Cuando regresa la iluminación la chica ha sido sustituida por otra, esta colorá vestida en ropainterior de tigre, y al ritmo de una múscia salvaje baila para los machos.
En la barra, el Bartender regresa acompañado por Félix, quien le da la mano a Troche y le sirve un trago sin necesidad de preguntar lo que quiere.
- Troche. ¿Qué tal?
- Bien. Tommy cumple 21 esta noche. Su padre está de viaje. Así que decidimos hacerle un party en la casa. Quiero llevarle un regalo especial. ¡Que mejor que una mami para celebrar!
El dueño del club asiente con la cabeza y le dice a un Bouncer:
- Dile a Zahíra que venga acá.
El Bouncer va hasta la parte de atrás del salón y entra por una puerta que dice - NO ENTRE. EMPLEADOS SOLAMENTE.-
Un minuto después regresa acompañado por Zahíra, vestida con un llamativo traje rojo de tela lijera que tiende de dos tiritas sobre sus hombros. Su cuello, escote, espalda, brazos, y piernas están al descubierto.
- ¡Hola, soy Zahíra!
Troche sonríe evidentemente flechado por la belleza de la joven. Félix le informa:
- Él es Troche. Te va a llevar al cumpleaños de una persona muy importante. Quiero que le des lo mejor de ti.
Ella comprende y respira hondo disimulando su nerviosismo.
- ¡Será un placer!
La Mansión de la fiesta está en un vecindario de clase alta. De la estructura salen las vibraciones de la música que está a todo fuete adentro. Afuera hay una Corveta, un Mustang y un Porshé, a los que se les une el camaro de Troche.
Ambos se bajan y camina hasta la puerta. Él abre la puerta, dejando salir un golpe de música a todo fuete y una espesa nube de humo de cigarrillo.
- ¡Feliz cumpleaños, Tommy!
Ella aparece en la puerta, vestida con un llamativo traje rojo de tela lijera que tiende de dos tiritas sobre sus hombros. Su cuello, escote, espalda, brazos, y piernas están al descubierto.
- ¡Hola, soy Zahíra!
En la sala hay ocho muchachos bebiendo y bailando entre los que se encuentra uno de pelo castaño y look de surfer, llamado Tommy, quien se acerca a la chica, totalmente deslumbrado.
- ¡Troche, te pasaste esta vez!
Zahíra le sonríe. Tommy la hala por una mano y la lleva al centro de la sala, en donde bailan al son de un regue sexy. Luego, se la pasa a otro, quien la lleva hasta la próxima pieza. Ella pasa como un trompo de uno en uno, fingiendo todo el tiempo estar envuelta en la fiesta. Gancho toma fotos de la cuera con su cámara digital. Entonces Troche pone una música más suave, y erótica. Los nueve hombres forman un círculo alrededor de Zahíra, y esta comienza a bailar a lo streaper. Danza, rozando con Tommy de espaldas y levanta las tiritas de su traje poniéndolas en las manos de él, quien las echa a un lado, y el traje se desliza hasta el piso descubriendo el cuerpo desnudo de la doncella.
- ¿Cuánto cobras por ir arriba?
- Tú eres gratis. Ellos pagarán extra.
Eso lo complace, y les dice a sus amigos.
- ¡Compermiso!
Ellos gritan excitados. Tommy lleva a la joven a la habitación de sus padres y cierra la puerta, mientras Zahíra va hasta la cama y lo espera acostada, tendida boca arriba. Él va donde ella. La besa en el cuello. Le agarra los senos para chupárselos con gusto. Sigue comiéndose la piel de la barriga, mete la lengua en el ombligo. Llega al área púbica y le da lengua.
Ella gime repetidas veces estremeciéndose. Él se acuesta sobre ella, quien cruje al sentirlo penetrar. Él se mueve exitado, ardiendo en pasión. Ella lo abraza. Cruza las piernas por encima de él, con fuerza. Sus gemidos salen desde sus entrañas. A medida que él se mueve con mayor intensidad, ella aumenta la presión de sus brazos y piernas, hasta que Tommy se queja.
- ¡Ya está bien! ¡No puedo respirar!
Ella lo besa en la boca y lo mantiene enchufado... los gritos del joven no salen de la boca de ella, quien aprieta más sus extremidades. Su rostro se transformó de seductora a una serpiente. Al joven le dan escalofríos. No puede respirar y trata de zafarse pero los tentáculos de ella están trancados Alrededor de su cuerpo. La falta de aire lo desespera y se sacude paniqueado.
Poco a poco siente como todo se nubla aceleradamente. Ella siente que poco a poco la resistencia de Tommy disminuye, hasta que se esmonguilla. Abajo, los muchachos siguen bailando, bebiendo y dándose pases de coca, excepto Troche, quien pasa la bandejita de polvo al siguiente. Uno de los muchachos, apodado Gancho, le grita al techo.
- ¡Toommyyyy, deja algo pa nosotros!
En el cuarto, Zahíra acomoda a Tommy en la cama como si estuviera durmiendo y lo arropa hasta el cuello. Abajo, otro de los muchachos, Piojo, que no le llega a los codos a ninguno de ellos, pero está igual o más encendío que los demás, se pone serio de momento y habla como todo un intelectual.
- ¡Tengo una idea!
A medida que habla, la seriedad se va desmoronando y cayendo en relajo total.
- ¡Vamos a espiarlos!
Todos se ríen y brindan por la idea, y suben las escaleras corriendo.
Zahíra acomoda a Tommy en la cama como si estuviera durmiendo y lo arropa hasta el cuello. Entonces siente vibraciones en el suelo y ve sombras por debajo de la puerta. Agarra una sábana de la cama y sale al balcón. La puerta del cuarto se abre lentamente y Piojo asoma la cabeza y al ver todo apagado abre la puerta de par a par y todos entran encontrando a Tommy en la cama.
- ¡Diablo, debió sacarle el alma!
Troche sale y llega hasta la baranda y mira la calle, los tres carros (una Corveta, un Camaro y un Mustang), estacionados en la calle junto a la acera, y los alrededores de la casa, sin ver a nadie. Debajo de sus pies y cubierta por el alero del balcón, está Zahíra, embollada en la sábana, y pegada a la pared. Ella escucha que los pasos de Troche regresan al cuarto. Y escucha cuando le da la mala noticia a los otros.
- ¡La puta se fue! - les informa Troche.
Ella camina cabizbaja y cuando apenas va por la acerca escucha gritos provenientes del cuarto.
- ¡Está muerto! ¡Dios mío, está muerto!
Troche corre donde Gancho y le tapa la boca.
- ¡Baja la voz! ¿Quieres que toda la calle se entere?
Otro de los muchachos, Mistel, mira fijamente el cadáver desarropado de Tommy y dice en voz baja.
- ¡Nos jodimos! ¡Cuando el doc se entere nos va a freír!
Piojo se acerca al cadáver de Tommy, con los ojos hinchados, pero sereno y en control de sus emociones.
- ¡Ella lo mató! ¡Vamos a buscarla!
Todos los muchachos salen del cuarto corriendo.
Una cabizbaja Zahíra, envuelta en la sábana, deambula por un parque cercano a paso bien lento, cruzándolo por el mismo medio, el cual está a oscuras. Se sienta en un banquito de cemento y hunde su cabeza entre sus hombros.
- ¡Ahí está la puta!
Ella ve que cuatro muchachos entran corriendo al parque. Se levanta y corre en huida. Por otro extremo del parque entra el otro bando de cuatro. La ruta hacia la que Zahíra está corriendo es bloqueada por una verja de aluminio la cual ella comienza a escalar, pero el primer grupo de muchachos la alcanza, Gancho la agarra por la cintura y la tira para atrás contra el piso.
Ella hace un filp y cae de pie, les tira la sábana cubriendo a los cuatro como si fuera una red y tira una patada que los tumba como dominós, para luego brincar y plantar sus talones en las cabezas de los dos del medio, caer sentada e impactar con los codos a los dos de los extremos. Por el rabo del ojo ella ve que se acerca el otro grupo, ella hala la sábana, dejando al primer bonche aturdido en el suelo, y se la tira a los que se acercan, desplegándose como una cortina entre ellos y ella, quien salta detrás de la sábana. Mistel va a la cabeza del grupo, saca la sábana del medio de un tirón y recibe un punta pie de la joven en la frente. Mientras Mistel se desploma, Zahíra usa sus hombros para impulsarse sobre los otros tres, a uno le amarra sus piernas alrededor del cuello y lo asfixia y a los otros dos los achueca cabeza con cabeza.
Ella recupera la sábana y corre hasta salir del parque y virar en una calle donde hay dos muchachos conversando con cervezas en la manos frente a una de las casas de clase media. Ambos interrumpen su tertulia y se quedan eslembaos mirando a esa belleza embollada en una sábana pasar caminando entre los dos para luego cruzar de un lado a otro de la calle y seguir andando hasta doblar en otra esquina y desaparecer en la oscuridad.


De la ducha sale agua, que cae sobre la cabeza de pelo negro que está inclinada hacia abajo, guindando del cuello entre sus hombros cuyos brazos están contra la pared soportando casi todo el peso de su cuerpo con los ojos cerrados. Por los lados de sus cabellos bajan cascadas que llegan hasta el fondo de la bañera donde explotan. La piel en sus piernas, brazos y espalda muestran firmeza y solidez.
Zahíra sale del baño envuelta en una toalla y se sienta frente a un espejo a secarse el pelo con un blower. La perilla de la puerta gira, pero no abre. Entonces alguien toca. El ruido del blower bloquea el sonido. Esta vez golpea más fuerte.
- ¡Soy yo!
Ella lo oye y apaga el blower inmediatamente y va a abrir la puerta. Félix entra y cierra detrás suyo. Ella regresa frente al espejo y se peina.
- ¿Cómo te fue en la fiesta?
- Muy bien. Tommy está muerto. ¿Quién era él?
- El hijo de unos de los mafiosos más poderosos de la región. ¿Qué hiciste con los invitados?
- La misión era él. No pensé que fuera necesario matar a los demás!
Él le da un masaje en los hombros.
- ¡Todavía te falta mucho por aprender! - El la hala gentilmente por los brazos y ella se pone de pie. Él la mira a los ojos, con mirada seria, no de regaño, más bien de preocupación paternal. - ¡Nunca dejes testigos! Tarde o temprano volverán en busca de venganza.

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