El carrito verde de Carlos transita por la carretera central del casco del pueblo a velocidad moderada. Abordo, Ivelís va mirando por la ventana hacia afuera durante todo el trayecto. Hay un silencio abismal entre los dos.
- ¿Quieres parar a comer algo?
- ¡No tengo hambre!
Entonces él deja salir su frustración.
- ¡Ivi, ¿qué está pasando?! La gente está diciendo cosas horribles de ti.
Ella cierra los ojos.
- ¡No quiero hablar de eso! Jamás entenderías. Vivimos en mundos diferentes. El tuyo es fácil y simple.
El mío es una pelota de mierda.
- ¡Te prometo que sea lo que sea, entenderé!
Carlos detiene la marcha ante una luz roja en una intersección y la mira a los ojos.
- ¿Qué tan malo puede ser?
- ¡Hola, puta! - Por la ventana de ella se asoma Troche y por la de él se asoma Piojo, ambos con pistolas en mano.
Ella abre los ojos bien grande y le pisa el acelerador a Carlos. El carrito verde sale disparado en el cruce provocando que dos carros choquen. El vehículo va tan rápido que las hojas se arremolinan a su paso. Detrás de él va una corveta que también va a las millas. Carlos está conduciendo como un loco. Ella mira para atrás viendo el Camaro que se les acerca rápidamente, y sale un brazo armado por la ventana derecha y les dispara. Él pierde momentáneamente el control del carro. Ella, en total dominio de sus nervios, le aguanta el guía, y hace que el carro se barra y doble hacia la derecha en una calle. El Camaro se pasa de la calle, pero vira en círculo en la misma avenida y entra.
Pero el carro de Troche aparece de una calle al frente, y ella le tira el guía a la izquierda haciendo que el carro de Carlos se meta en un parque conduciendo por la grama.
El Camaro se mete por el parque detrás de ellos. Ivelís ve la Corveta que se acerca por otro lado para cortarlos. Del Camaro disparan y el cristal de atrás de Carlos explota. Este se tira a un lado por puro instinto cubriéndose la cabeza y Zahíra le agarra el guía luchando para mantener el control y sacude a Carlos varias veces.
- ¡Coge el guía!
Él lo coge, pero está tieso, no da ni pa la derecha ni pa la izquierda y mantiene su cabeza debajo del cabezal de la silla.
- ¡Mami me va a matar!
- ¡Que haga fila!
Ella saca de su mochila un revólver, se voltea en el mismo asiento y dispara para atrás haciendo explotar el cristal delantero del carro de Troche. De allá disparan. Ella y Carlos se cubren con los asientos, y una de las balas destruye el cristal delantero. Ella dispara para atrás y Carlos pega los frenos cuando. La corveta les bloquea el paso y Zahíra sale volando por el marco y cae en la grama a dos pies del bumper de la Corveta.
Troche detiene el Camaro y sale, mientras de la Corveta abren la puerta Mistel y Gancho y comienzan a salir del carro, pero Ivelís hace un flip y cae en el techo donde hace un Split y, usando una mano como pivote, gira como helicóptero pateando a ambos cuando salían del vehículo.
Carlos está dentro del carro en shock al ver las piruetas de ella y Troche agarra el handle de la puerta. Zahíra cae al piso agarrando la pistola de uno de los que tumbó. Troche la ve y brinca detrás del carro justo cuando Zahíra dispara dos veces, impactando el bumper trasero del carro y la grama un poco más atrás. Gancho la agarra. Ella le mete un cabezazo y un codazo en el pecho. Troche sale de detrás del carro de Carlos corriendo rumbo a Zahíra, pero Carlos reacciona y abre la puerta y tumba a Troche al piso. Mistel rueda por encima del carro y agarra a Zahíra por los brazos y la cabeza, mientras Gancho la agarra por la cintura. Zahíra se sacude como una fiera y Gancho rueda por el suelo y tira a Mistel de espaldas a la grama. Troche saca a Carlos del carro a punta de pistola y grita.
- ¡Puta!
Al ella ver a Carlos a punta del cañón de Troche pega un grito de espanto.
- ¡No! ¡El no tiene nada que ver en esto!
- ¡No me importa!
Sin pensarlo dos veces, nerviosa y hasta llorando al ver a Carlos amenazado, ella levanta los brazos y se pone de rodillas.
- ¡Ok! ¡Me rindo! ¡No le hagan nada!
Gancho y Mistel le amarran las manos a la espalda. Troche hace lo mismo con las manos de Carlos y lo golpea en la cara, partiéndole un labio. Entonces le grita a Zahíra.
- ¡El va conmigo! ¡Si tratas de escapar, lo mato!
Gancho y Mistel montan a Zahíra en la Corveta, mientras Carlos y Troche se montan en el carro del primero. Enciende el motor y le muestra la pistola a Carlos.
- ¿Ves esto verdad? Si me jodes, la vaciaré en tu cabeza.
Entonces acelera.
- ¿Por qué? ¡Podían llevarse el carro! ¡Nosotros no hubiéramos dicho nada!
- ¿Tu crees que esto es un carjacking? Estoy seguro que no tienes idea de lo puta que es tu novia.
Se ve conflicto en la cara de Carlos y dos segundos después reacciona con duda en su voz.
- ¡No! ¡Se equivocaron de mujer!
Los tres carros llegan hasta la parte de atrás del almacén donde se estacionan.Gancho y Mistel salen con Zahíra a punta de pistola, mientras Troche tiene que sacar a Carlos del carro, también con el cañón en la nuca. Piojo sale del Camaro y se les une. Zahíra busca la mirada de Carlos, pero este mantiene la suya en el piso todo el tiempo.
Zahíra es arrastrada hasta el centro del almacén donde le amarran las manos al techo con el otro extremo de esa soga atada en forma de lazo al cuello de Carlos, quien tiene las manos atadas a la espalda. Este se ve aterrado y se desespera por la sensación de inmovilidad pues el lazo de su cuello está tan bien ajustado que un movimiento en falso y quedaría asfixiado, o se le dislocaría el cuello.
Más presión confronta ella, pues si baja los brazos un chililín estrangulará a su amado. Troche y sus dos amigos guardan las pistolas y sacan puñales con los que le arrancan el chaleco, la falda, la camisa blanca, los panti y el brasier. Entonces guardan los cuchillos admirando el espectacular cuerpo desnudo e indefenso de la asesina.
Ella trinca sus músculos, pero no puede forcejear con las sogas y tiene que mantener el balance. Ellos se aprovechan del cuerpo de la joven. Le chupan y le aprietan los senos.Le lamen la espalda y las piernas. La besan en el cuello. Todos a la vez. Troche baja con la lengua todo el trayecto desde las tetas hasta la crica. Se desabrocha el pantalón sus amigos lo porrean.
- Go, Troche! Go, Troche! Go, Troche!
Troche la agarra por la cintura y se la clava.
Ella cruje trinca hasta más no poder.
Sus brazos y piernas le tiemblan. Cascadas de sudor chorrean por todo su cuerpo. Sudor que cae en las lenguas de los panas de Troche, quien tras alcanzar su climax se sienta para que sus amigos también se den el gustazo con ella. Y mientras dos le agarran, besan y le lamen todo el cuerpo, el tercero se la está clavando con muchísimo gusto.
- ¡No puedo respirar! - grita Carlos.
Ella mira y ve que lo tiene casi guindando de la soga y con mucho esfuerzo endereza las piernas y su espalda y levanta las manos dos centímetros aflojando levemente el lazo en el cuello de Carlos permitiéndole respirar.
miércoles, 7 de octubre de 2009
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